Entraba el año 2020 y con el veíamos más cerca la semana más esperada por todos los romeros, Se preparaban los últimos detalles de cara a nuestro pregón de romería que este año tendría lugar el sábado 18 de Abril y que correría a cargo de D. Ángel Fernández, joven cofrade iliturgitano al que le unen grandes lazos de amistad con nuestra cofradía. En el mismo acto se presentaría el tradicional cartel de romería que anunciaría los días grandes a vivir en Andújar, y que estaba realizando el joven egabrense Víctor M. Muñoz Saavedra. Todo quedó en el letargo para vivir estos días negros que se nos avecinaban dejándonos sin Semana Santa en nuestra localidad, dónde los tambores sonaron desde los balcones y la posterior suspensión de nuestra ansiada romería. Eran momentos de reencuentros, de unión en hermandad, de compartir y convivir todos juntos en torno a nuestra madre de tez morena.
En los días siguientes comenzarían nuestros convites de banderas tanto en Baena como en nuestra pedanía de Albendin y nuestra subida al cerro, todo era júbilo, rebosaba alegría... y los nervios a flor de piel pensando un año más en nuestro encuentro son ELLA, la Virgen de la Cabeza.
La sierra empezaba a irradiar ese verde esperanza que brota cada año al estallar la primavera entre flores que tímidas se asoman dándole color a estos dias en que abril llama a nuestras puertas.
Apenas quedaban 15 días para abril, se iban deshojando las hojas del calendario... pero faltando apenas unos días para adentrarnos en nuestro mes Romero un virus empezó a propagarse rápido y sigiloso entre la multitud, originando una pandemia mundial que ha confinado al mundo entero encerrados en nuestras casas. El maldito virus empezó a llevarse a cientos de personas a la izquierda de nuestra madre bendita , los colores empezaron a volverse oscuros y según han ido pasando los días todo rayo de esperanza se truncó de negro sin poder hacer nada, solo quedarnos en casa para protegernos del que se ha llevado asta el momento mas de 23.000 perdonas en nuestro país. De pronto y a consecuencia del estado de alarma que se creo las calles se quedaron vacías, los colegios parques y plazas ya no tenían niños corriendo, jugando ni riendo, todos estaban confinados en sus casas.
En unos días cambió el sentido de la vida, donde ahora los súper héroes no llevaban capa , sino bata , donde ahora un segundo era crucial, donde las horas se podrían hacer eternas, ahora todo dependía de un hilo.
Pronto nos llegaría la noticia de la cancelación de todos los actos y romería a nuestra santísima virgen de La Cabeza, lo que creíamos que nunca llegaría cayó del cielo como un jarro de agua fría, Este año no había romería en el cerro,
Al recibir la triste noticia de lo ocurrido todos los romeros quedaron tristes y desolados pero en ningun momento olvidaron su sentir cofrade y romero. Desde la Real Cofradía Matriz de la virgen de la Cabeza surgieron diversas iniciativas y las Cofradías filiales las hicieron suyas además de organizar algunas iniciativas propias como ha sido el caso de nuestra cofradía para sentirnos más cerca que nunca de ella.
Era una forma de sentirla de cerca y vivir del recuerdo y el sentimiento de romerías pasadas. Pronto todos los romeros empezamos a montar nuestros altares particulares desde nuestras casas para venerar a nuestra Virgen, pronto los balcones empezaron a engalanarse y el himno de nuestra morenita sonaba por cada rincón de nuestro pueblo durante los días grandes de romería. Nuestro coro romero confinados desde casa grababan cantes hechos oración dedicados a nuestra morenita, para hacer más llevaderos estos momentos.
En cada casa había una romería particular, en las que a través de la televisión autonómica sentíamos de cerca a la señora en una imágenes desoladoras, el cerro estaba vacío, sin romeros, sin cantes, ni sevillanas, sin banderas que se alzan en el azul intenso del palio que cubre aquel bendito lugar,,, El santuario se encontraba solo,… eran cerca de las diez de la mañana cuando daba comienzo la eucaristía oficiada por el obispo de la Diócesis de Jaén, D. Amado Rodríguez, “La Virgen hoy viene a visitarnos, desde su santuario a vuestras casas》 y pidió al término de la eucaristía salir a los balcones con pañuelos blancos para saludarla. Su santidad el Papa Francisco nos hacía llegar a todos los romeros unas palabras de aliento "En estos momentos difíciles confíen en la Madre del Cielo. Ella también está presente junto a nosotros. Y desde lo alto, La Morenita los mira y los abraza". Lagrimas brotaron de nuestros ojos, pudimos sentir el consuelo del abrazo de una madre al verla en su camarín, perfumada de rosas blancas, luciendo sus mejores galas, ataviada con el manto del centenario, obra de Pedro Palenciano y costeado en aquel histórico año de 2009 por suscripción popular.
En nuestra cofradía pronto empezaron a llegar mensajes de Consuelo desde distintos puntos de España, tanto cofrades internos a nuestra cofradía y romeros de otras cofradías, porque en este momento todos éramos hermanos de una misma madre. Empezaron a llegar iniciativas en las redes sociales de la cofradía para sopesar estas fechas, flores virtuales para nuestra madre el día de su ofrenda, videos emotivos con emociones a flor de piel, lágrimas, himnos entonados por nuestro coro, ratos de risas entre todos para intentar aliviar el dolor del día, sones de campanas que nos llegaban desde el santuario y miles de personas pendientes de esa mirada verde aceituna que nos hace estremecer el alma cuando estamos ante ella.
No había forma de aliviar nuestros ojos que entre lagrimas y suspiros tenían el pensamiento puesto en ese camarín que tantos secretos guarda. Era la hora mágica pero nuestras banderas no ondeaban en el cielo del Cabezo, paro si ondeaban en nuestros corazones, En casa de nuestro secretario, D. Carlos Valentín Bernal Herenas dos cohetes anunciaban la hora de la salida, era la hora de verla por su bendita sierra y nuestro presidente D. Rafael Lozano Castro, uniéndonos a la iniciativa de Radio Andújar, hacía sonar las campanas desde nuestra iglesia de Santa María la Mayor en Baena, sede canónica de nuestra cofradía y que alberga desde la vieja Almedina a nuestra madre de tez morena.
Era la hora fijada, era domingo de romería y a las 12 P.M, nuestra junta directiva entonaba vivas a la Virgen desde distintos puntos de la localidad, devotos, romeros, cofrades y no cofrades de nuestra cofradía se unían a nuestro eco. En la parroquia de Santa María la Mayor se celebraba a puerta cerrada una eucaristía oficiada por el Consiliario de nuestra cofradía, D. Juan Laguna Navarro que retransmitían en directo las dos televisiones locales y tras esta un programa romería que aliviase las penas para revivir momentos de romerías pasadas.
La Hermana Mayor de nuestra cofradía Dña. Ana Santaella Bernal mandaba un mensaje de apoyo desde su hogar alejado a 250 km de Baena desde Sevilla... y el WhatsApp de la Junta de gobierno de la Cofradía vivía uno de los momentos mas intensos de estos tres días de romería que quedarán para siempre en la memoria de todos y cada uno de nosotros.
Este año todo era diferente , todo era extraño, no había vivas en las calzadas, ni romeros, ni coros que alegrasen tu paseo por la sierra, ni música que entonase tu himno, ni cetros que se alcen al cielo, ni estandartes de tus filiales que guíen tu caminar... no había anderos que te llevasen hasta el mismo cielo,…
Pero si hubo corazones que no dejaron tu camarín solo, si hubo lágrimas que tu enjuagaste desde el silencio de tu sierra, si hubo vivas que ahogaron las gargantas rotas de la emoción, si hubo abrazos virtuales que nos hicieron sentir tus besos que desde una sierra desolada nos regalaste a todos y cada uno de nosotros cuando se abrieron las puertas de tu santuario para que tu llegases a todas y cada una de nuestras casas en una romeria inolvidable, atípica y diferente.
En los días siguientes comenzarían nuestros convites de banderas tanto en Baena como en nuestra pedanía de Albendin y nuestra subida al cerro, todo era júbilo, rebosaba alegría... y los nervios a flor de piel pensando un año más en nuestro encuentro son ELLA, la Virgen de la Cabeza.
La sierra empezaba a irradiar ese verde esperanza que brota cada año al estallar la primavera entre flores que tímidas se asoman dándole color a estos dias en que abril llama a nuestras puertas.
Apenas quedaban 15 días para abril, se iban deshojando las hojas del calendario... pero faltando apenas unos días para adentrarnos en nuestro mes Romero un virus empezó a propagarse rápido y sigiloso entre la multitud, originando una pandemia mundial que ha confinado al mundo entero encerrados en nuestras casas. El maldito virus empezó a llevarse a cientos de personas a la izquierda de nuestra madre bendita , los colores empezaron a volverse oscuros y según han ido pasando los días todo rayo de esperanza se truncó de negro sin poder hacer nada, solo quedarnos en casa para protegernos del que se ha llevado asta el momento mas de 23.000 perdonas en nuestro país. De pronto y a consecuencia del estado de alarma que se creo las calles se quedaron vacías, los colegios parques y plazas ya no tenían niños corriendo, jugando ni riendo, todos estaban confinados en sus casas.
En unos días cambió el sentido de la vida, donde ahora los súper héroes no llevaban capa , sino bata , donde ahora un segundo era crucial, donde las horas se podrían hacer eternas, ahora todo dependía de un hilo.
Pronto nos llegaría la noticia de la cancelación de todos los actos y romería a nuestra santísima virgen de La Cabeza, lo que creíamos que nunca llegaría cayó del cielo como un jarro de agua fría, Este año no había romería en el cerro,
Al recibir la triste noticia de lo ocurrido todos los romeros quedaron tristes y desolados pero en ningun momento olvidaron su sentir cofrade y romero. Desde la Real Cofradía Matriz de la virgen de la Cabeza surgieron diversas iniciativas y las Cofradías filiales las hicieron suyas además de organizar algunas iniciativas propias como ha sido el caso de nuestra cofradía para sentirnos más cerca que nunca de ella.
Era una forma de sentirla de cerca y vivir del recuerdo y el sentimiento de romerías pasadas. Pronto todos los romeros empezamos a montar nuestros altares particulares desde nuestras casas para venerar a nuestra Virgen, pronto los balcones empezaron a engalanarse y el himno de nuestra morenita sonaba por cada rincón de nuestro pueblo durante los días grandes de romería. Nuestro coro romero confinados desde casa grababan cantes hechos oración dedicados a nuestra morenita, para hacer más llevaderos estos momentos.
En cada casa había una romería particular, en las que a través de la televisión autonómica sentíamos de cerca a la señora en una imágenes desoladoras, el cerro estaba vacío, sin romeros, sin cantes, ni sevillanas, sin banderas que se alzan en el azul intenso del palio que cubre aquel bendito lugar,,, El santuario se encontraba solo,… eran cerca de las diez de la mañana cuando daba comienzo la eucaristía oficiada por el obispo de la Diócesis de Jaén, D. Amado Rodríguez, “La Virgen hoy viene a visitarnos, desde su santuario a vuestras casas》 y pidió al término de la eucaristía salir a los balcones con pañuelos blancos para saludarla. Su santidad el Papa Francisco nos hacía llegar a todos los romeros unas palabras de aliento "En estos momentos difíciles confíen en la Madre del Cielo. Ella también está presente junto a nosotros. Y desde lo alto, La Morenita los mira y los abraza". Lagrimas brotaron de nuestros ojos, pudimos sentir el consuelo del abrazo de una madre al verla en su camarín, perfumada de rosas blancas, luciendo sus mejores galas, ataviada con el manto del centenario, obra de Pedro Palenciano y costeado en aquel histórico año de 2009 por suscripción popular.
En nuestra cofradía pronto empezaron a llegar mensajes de Consuelo desde distintos puntos de España, tanto cofrades internos a nuestra cofradía y romeros de otras cofradías, porque en este momento todos éramos hermanos de una misma madre. Empezaron a llegar iniciativas en las redes sociales de la cofradía para sopesar estas fechas, flores virtuales para nuestra madre el día de su ofrenda, videos emotivos con emociones a flor de piel, lágrimas, himnos entonados por nuestro coro, ratos de risas entre todos para intentar aliviar el dolor del día, sones de campanas que nos llegaban desde el santuario y miles de personas pendientes de esa mirada verde aceituna que nos hace estremecer el alma cuando estamos ante ella.
No había forma de aliviar nuestros ojos que entre lagrimas y suspiros tenían el pensamiento puesto en ese camarín que tantos secretos guarda. Era la hora mágica pero nuestras banderas no ondeaban en el cielo del Cabezo, paro si ondeaban en nuestros corazones, En casa de nuestro secretario, D. Carlos Valentín Bernal Herenas dos cohetes anunciaban la hora de la salida, era la hora de verla por su bendita sierra y nuestro presidente D. Rafael Lozano Castro, uniéndonos a la iniciativa de Radio Andújar, hacía sonar las campanas desde nuestra iglesia de Santa María la Mayor en Baena, sede canónica de nuestra cofradía y que alberga desde la vieja Almedina a nuestra madre de tez morena.
Era la hora fijada, era domingo de romería y a las 12 P.M, nuestra junta directiva entonaba vivas a la Virgen desde distintos puntos de la localidad, devotos, romeros, cofrades y no cofrades de nuestra cofradía se unían a nuestro eco. En la parroquia de Santa María la Mayor se celebraba a puerta cerrada una eucaristía oficiada por el Consiliario de nuestra cofradía, D. Juan Laguna Navarro que retransmitían en directo las dos televisiones locales y tras esta un programa romería que aliviase las penas para revivir momentos de romerías pasadas.
La Hermana Mayor de nuestra cofradía Dña. Ana Santaella Bernal mandaba un mensaje de apoyo desde su hogar alejado a 250 km de Baena desde Sevilla... y el WhatsApp de la Junta de gobierno de la Cofradía vivía uno de los momentos mas intensos de estos tres días de romería que quedarán para siempre en la memoria de todos y cada uno de nosotros.
Este año todo era diferente , todo era extraño, no había vivas en las calzadas, ni romeros, ni coros que alegrasen tu paseo por la sierra, ni música que entonase tu himno, ni cetros que se alcen al cielo, ni estandartes de tus filiales que guíen tu caminar... no había anderos que te llevasen hasta el mismo cielo,…
Pero si hubo corazones que no dejaron tu camarín solo, si hubo lágrimas que tu enjuagaste desde el silencio de tu sierra, si hubo vivas que ahogaron las gargantas rotas de la emoción, si hubo abrazos virtuales que nos hicieron sentir tus besos que desde una sierra desolada nos regalaste a todos y cada uno de nosotros cuando se abrieron las puertas de tu santuario para que tu llegases a todas y cada una de nuestras casas en una romeria inolvidable, atípica y diferente.

